Historia del Colegio Nuestra Señora de Fátima de Sandoná

Por Fanny Rodríguez de Morán*

Reverendas Madres Franciscanas, Autoridades Eclesiásticas, Civiles y Militares, Señoras, Señores: Por un favor por demás generoso de mis compañeras me concedieron el honor de presentar en nombre, de las Ex alumnas del Colegio Nuestra Señora de Fátima, un cálido, justo y emocionado homenaje de gratitud a la benemérita Comunidad Franciscana quienes como una luz en el incierto sendero de nuestra vida alumbraron nuestras mentes con sus claras y sabias enseñanzas para que en un mañana, la preciosa herencia del saber y la educación sea valorada como el mejor tesoro que puede tener un pueblo, porque una juventud preparada es la base de todos los progresos.


Cuánta dicha y nostalgia que un recuerdo encierra cuando se vive aunque sea por un instante momentos del pasado y es por ello que vamos a revivir brevemente la historia de nuestro amado Colegio:

Fue por el año de 1.950 que para honra y gloria de Sandoná, se trasladó desde Pasto cuando fue Superiora General la Reverenda Madre Aquilina, un grupo selecto de Religiosas Franciscanas conformado por las Reverendas Madres Sor María Benilda como Superiora, Sor María Rupertina, Sor María Berenice, Sor María Tarcila y Sor María Carmenza.

Venían ellas acompañadas por distinguidas personalidades de la ciudad de Pasto, como el Señor Gobernador de ése entonces Doctor José Félix Jurado, el Señor Director de Educaci6n pública Doctor Luis Alberto Martínez y otros importantes caballeros de nuestra capital Nariñense. Con cuánto entusiasmo y alegría, al clamor de las campanas y a las notas de conciertos musicales, la ciudadanía de Sandoná se hizo presente en este acto de incalculable trascendencia estando a la cabeza el Reverendo Padre Luis Rodríguez, el Señor alcalde de ésa época Don Clímaco Arcos Salazar y otras personas importantes para darles la bienvenida y ofrecerles el debido respaldo. Fue entonces cuando el Señor Rafael Caicedo en un gesto de generosidad y espíritu público cedió su casa para habitación de las Religiosas por un tiempo indeterminado.

Como la vida se matiza entre penas y alegrías, por allá el 26 de febrero de 1.951, siendo las 4 de la tarde cuando un grupo de alumnas de 2do, 4to y 5to de primaria rezábamos como de costumbre el Santo Rosario, la mano misericordiosa del Señor flageló terriblemente esta población al desplomarse el techo de la nave central de la antigua Iglesia, quedando como saldo de aquella tragedia 9 niñas que murieron y dejaron una honda tristeza a sus padres, profesoras y compañeras.

El día 13 de Enero de 1.952 se efectúo el traslado de la comunidad al edificio destinado para la enseñanza y la habitación de las Madres Franciscanas y en esta misma fecha se hizo la bendición del Colegio en general y de la campana para servicio del mismo.

A mediados de Agosto de 1.952 llegó al convento de Sandoná la Reverenda Madre Edeltrudis para ocupar el puesto de Superiora y como profesoras seccionales las Señoritas Rosa Clelia Cabrera, Luz María Solarte y Zoila Zambrano.

En febrero 7 de 1.958 se colocó la primera piedra para el edificio del Colegio y Convento nuevos en el lote obsequiado por el Señor José Guerrero, la ceremonia fue solemnizada por la asistencia del Señor Gobernador Doctor Carlos Albornoz, autoridades Eclesiásticas, civiles y militares y pueblo en general. Los planos los elaboró el Doctor Luis Felipe Márquez y el contrato para la obra lo hizo el Señor José Farinango.

A partir de octubre de 1.958 para el año lectivo a iniciarse se nombró como superiora a Sor María Paulina, luego fue reemplazada nuevamente por la madre Edeltrudis quien entró a desempeñar el cargo de Directora.

El tiempo transcurre sin cesar y el momento que tanto se esperaba llega, cuando en el mes de Septiembre de 1.961 se hizo el feliz traslado de la casa que hasta entonces ocupaba la comunidad a la nueva residencia que para las Reverendas Madres construyó la Asociación de Padres de familia y el pueblo en general con cuotas voluntarias así como también con auxilios Nacionales, Departamentales y Municipales. La bendición solemne de la casa estuvo a cargo de los Reverendos Padres Ángel María Araujo y Libardo Arango.

En 1.962 abril 23 fue visitado el Colegio por Inspectores Nacionales con el fin de constatar las clases para la aprobación de los estudios de enseñanza media.

El 2 de Septiembre de 1.966 fue nombrada como superiora la madre Bertha Josefina y en agosto de 1.970 tomó el cargo de superiora la madre Ancila Herrera que luego fue reemplazada por la Hermana Luz María Ojeda el 7 de febrero de 1.971 y el 17 de Agosto de 1.971 ante la encargada de la Provincial Reverenda Madre Delia, se posesionó como Superiora la Reverenda Madre Ana Rosa Arcos Meza, en este mismo año y con la acertada dirección de la madre Ana Rosa, se fundó el curso de Kinder que funciona anexo al Colegio.

En Noviembre 13 de 1.971 se llevó a cabo el primer Banquete de la Confraternidad Pro-Colegio con un éxito total gracias a la colaboración de la Junta Directiva y profesorado en general.

En junio 22 de 1.973 llegó la aprobación del ciclo Básico de Educación media Comercial mediante decreto No. 6040 del 19 de junio de 1.973 y por esta misma época se realizó la Primera promoción de Auxiliares de Contabilidad y Secretariado y luego al comenzar el nuevo año lectivo de 1.973 se hizo la solemne inauguración de la piscina semiolímpica del Colegio, se condecoró a la Reverenda Madre Ana Rosa con un hermoso Medallón por la grandiosa labor que ha realizado en el colegio.

En Febrero de 1.974 se dio la bienvenida al Reverendo Padre Adalberto Hurtado, entusiasta y dinámico Sacerdote quien llega como capellán y profesor del Colegio. A principios de marzo de 1.974 visitan al Colegio los Señores Inspectores Nacionales y Departamentales para aprobar los cursos de quinto y sexto de Bachillerato, el colegio obtuvo el mejor puntaje entre los demás del Departamento y el 13 de abril de 1.974 con Resolución No. 2217 queda aprobado el bachillerato.

Solemne acto de Graduación de la Primera Promoción de Bachilleres se llevó a cabo el día 22 de Junio de 1.974 con asistencia del Señor Obispo Monseñor Jorge A. Giraldo R., el Señor Secretario de Educación y otras distinguidas personalidades, también en esta ocasión se condecoró a la Madre Ana Rosa en gratitud y reconocimiento por la labor que ha realizado en esta tierra.

Actualmente los sandoneños nos sentimos orgullosos y hondamente satisfechos de tener un Colegio tan bien conformado material y humanamente, porque no está por demás nuestra ciudad tiene en la Comunidad Franciscana una fuerte columna sobre la cual descansa el porvenir de la niñez y la juventud y sea ésta la oportunidad para que las ex alumnas de este magnífico Colegio dejemos constancia de nuestra eterna gratitud en un sencillo presente. Muchas gracias!

*Palabras pronunciadas al celebrarse las bodas de plata del Colegio Nuestra Señora de Fátima.