Rosiris, testimonio de una madre

Visión de mujer
Por Elsy Melo Maya
elsy.ya@hotmail.com

Un día cualquiera de estos últimos años de violencia sin piedad, vivida en el país por cuenta de los grupos al margen de la ley, la comunidad indígena Senú ubicada en el Departamento de Antioquia, registró en su territorio la visita reiterada de integrantes de la guerrilla, con el propósito de reclutar jóvenes para sus filasLes ofrecieron recursos económicos para sus familias, ropa, lociones y relojes.

Rosiris, una madre de familia senú, sufrió el dolor de ver partir a su único hijo detrás de un  proyecto de vida fraudulento y la muerte disfrazada de una aparente libertad, lejos de su territorio y las  obligaciones propias de la etnia.

Desesperada emprendió sola la búsqueda, caminando cinco días entre las montañas hasta encontrar al grupo que  la había despojado de su razón de vivir, su hijo de 17 años. No fue precisamente una bienvenida la que recibió, pero cualquier sacrificio era para ella insuficiente, ante la necesidad de recuperarlo y retornar con él. Durante dos meses sufrió toda clase de humillaciones y fue obligada por los integrantes del grupo armado, a servirles de diversas formas. En cuanto a su hijo, ya había perdido la potestad de decidir sobre su regreso. La supuesta libertad, se convirtió en una prisión.

Rosiris recibe la orden de alejarse de su hijo, so-pena de ser ejecutado en su presencia; obligada regresa a su territorio y después de tres años de sufrimiento y angustia, también un día cualquiera recibió a su hijo en una " talega negra" al filo de la carretera que conducía a su choza. Ella lo abraza  y lo besa sin importar su estado de descomposición: era su retoño, su hijo adorado. Su dolor se transforma en fortaleza y toma la determinación de no quedarse inmersa en la agonía. Prefiere hablar, compartir su experiencia, trasmitir el mensaje para que otras madres no sufran su misma tragedia. Se convirtió en una lideresa, Cacique Local de la comunidad Senú, con la coraza que le dejo la pérdida de su hijo y con la firmeza de continuar viviendo, a pesar de que "le mataron su corazón", como ella lo afirma.

Una historia real que da testimonio de ese ser inigualable, la mujer-madre, llena de sentimiento, de coraje, de valentía, dispuesta a entregarlo todo por la razón de su existencia: l@s hij@s. Feliz día de la Madre y paz para Colombia.
Mayo 9 de 2016


Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición de este medio digital.