Isidoro Medina, un descubridor de tesoros…

Por Manuel Erazo Cabrera
viejomanolo1@hotmail.com

Ismael Botina popular maestro Buchón, se topó de sopapo con su entrañable amigo, Isidoro Medina Patiño, y alrededor de una humeante taza de morocho, charlando, le contó historias maravillosas desconocidas por muchos.

Isidoro es un historiador que devora libros y explora los sitios para comprobar la realidad vivida.

En el año 1972, en Pupiales - Nariño, un campesino mientras araba la tierra, se encontró con un entierro indígena nunca antes visto, piezas y piezas de oro, como gargantillas, narigueras, manijas, pectorales, platos, cuchillos de oro, ollas de cerámica fina, herramientas varias. Fue un hallazgo arqueológico que movió al mundo de la investigación y los antropólogos dijeron que se trataba un cementerio de la comunidad de los Pastos.

Ahora, Isidoro, devela la historia y demuestra que lo encontrado en Pupiales, sector de Miraflores, es mucho más que eso.

La investigación comprueba que el Imperio Inca se extendía desde la Patagonia hasta el sur de Nariño, cuyo límite era el rio Angasmayo.

Este río, es el límite con el Ecuador; Pupiales queda en esa zona. Pues bien, según la investigación, el último emperador Inca, llamado Huainacapac, ordenó que cuando muera lo entierren en el norte de su imperio.

Así ocurrió, los pueblos incas llegaron a despedir a su Jefe y se desplazaron desde los sitios más remotos con joyas y elementos para acompañarlo hasta el más allá.

La ingeniería de los Incas fue avanzada, tanto así que para construir la tumba de Huainacapac, desviaron el curso del rio Angasmayo, y sobre el lecho cavaron socavones donde reposarían sus restos.

¿Se imaginan, llegando miles de comunidades desde el Peru, cada una trayendo ofrendas y todas se enterraron en lo que hoy conocemos como Pupiales?

Un abuelito que ya murió, le contó a Isidoro Medina, que de niño conoció una obra fenomenal. Un socavón de 40 metros de altura (un edificio de 15 pisos) y abajo enormes cuevas, llenas de esqueletos, vasijas y oro, y alimentos para el viaje eterno.

El tesoro que se descubrió en 1972, gran parte fue saqueado por los guaqueros pero otro resto se exhibe en el museo del oro en Bogotá.

El Imperio Inca, llegó hasta el sur de Nariño, y por eso tenemos nombres de pueblos, como Funes, cuyo significado es “Fin del imperio”. Aparecen otros términos como Chapal de Funes, el significado de “chapal”, es mirador desde donde se divisa el horizonte.

Los Incas contaron un una excelente red de vías construidas con esa arma maravillosa, más potente que cualquier maquinaria pesada más avanzada, como fue la “minga”. Cinco mil hombres echando pico y pala hacían maravillas.

Si bien el Estado Colombiano tiene protegida la zona de Pupiales, y no permite la excavación para buscar tesoros, debajo de esa noble tierra aún se mantiene un misterio que algún día se descubrirá.

Gracias Isidoro, por hacernos conocer… y se han encontrado vestigios de una enorme muralla de piedra que sería el límite del gran imperio Inca.
Domingo 29 de enero 2017


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