Cierre de la pista del aeropuerto y los regaños del alcalde a periodistas

Por Manuel Erazo Cabrera
viejomanolo1@hotmail.com

Ismael Botina, popular maestro Buchón, escuchó con asombro, los regaños del Alcalde de Pasto, Pedro Vicente Obando, a periodistas pastusos, echándoles la culpa de una mala información referente al cierre del aeropuerto Antonio Nariño, por trabajos de reforzamiento de la pista de aterrizaje.

“Los medios no deben generar pánico, con una noticia como esta”…. dijo el doctor Pedro Vicente Obando- “es una información temeraria y mentirosa”. Muy seguramente sus cuarenta asesores no le contaron que esa noticia temeraria y mentirosa, la dieron técnicos de la Aeronáutica civil, reunidos con gremios, en la Cámara de Comercio. Ellos, fueron los que levantaron el avispero, no la prensa.

Pero, como quiera que sea, aprovecho el momento, y les cuento la historia del aeropuerto de Cano, ubicado en el municipio de Chachaguí, llamado Antonio Nariño.

Maestro Buchón el próximo 29 de febrero, ajusta los ciento veinte años, y por eso, con autoridad, narra la historia, porque formó parte de los albañiles que construyeron el aeropuerto.

Año 1955, Presidente de Colombia, mi General Rojas Pinilla, quien como buen Dictador, llegaba a las regiones y contrataba ingenieros y obreros para que levantaran las obras, sin tantos riquiñeques como ahora, donde las licitaciones e interventorías, demoran y encarecen los proyectos.

Rojas Pinilla, dejó como recuerdos, obras tales como: Coliseo cubierto Sergio Antonio Ruano- nombre del Gobernador de la época; el estadio Libertad, Avenida Rojas Pinilla, ahora Avenida de los Estudiantes y el Teatro aire Libre Agustín Agualongo.

Todas estas, fueron hechas con mano de obra pastusa y ahí están firmes.

Llegó mi general Rojas Pinilla y una necesidad urgente era la construcción de un aeropuerto. Los campesinos de la zona de Pazizara, comentaron la existencia de unas planadas, y se decidió escoger la “Hacienda El Condur”, - significa nido de cóndores- que volaban desde la cima del volcán Galeras, que ese tiempo era nevada, hasta las escarpadas montañas.

No hubo mayores estudios técnicos ni de vientos ni neblina. Con la maquinaria de ese tiempo, que lo más avanzado eran los buldóceres y niveladoras, se tiró piola, y a punta de volquetas se rellenó la pista. La mayoría del terreno corresponde a rellenos, había cuadrillas de obreros con pisones de palo.

La pista cumple sesenta y dos años, y desde ese entonces recibe vuelos diariamente. Cada avión al momento de aterrizar, pesa 90 toneladas.

Es urgente mejorar la base y sub- base, revisar los sistemas de drenaje; y estas obras no se las puede hacer de la noche a la mañana. Más temprano que tarde, habrá que tomarse una decisión de fondo para no estar con pañitos de agua tibia.

Lo grave, es que el aeropuerto de Ipiales, con una inversión de 130 mil millones, no es apto para operar como alterno. Las empresas de aviación ya han manifestado que allá no irán, porque, los aviones aterrizan con 70 pasajeros, pero despegan con 40, por la altura. !orasite!
Domingo 26 de Febrero de 2017


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