El muro de la infamia, entre Estados Unidos y México

Por Manuel Erazo Cabrera
viejomanolo1@hotmail.com

Ismael Botina popular maestro Buchón, acaba de regresar de los Estados Unidos donde fue invitado expresamente por el Presidente Trump, para que le dirija y construya el muro de la infamia entre México y Estados Unidos.

Maestro Buchón conoce de tiempo atrás al señor Trump, tanto así que confianzudamente lo llama “Mister Trompo”, y allá estuvo echándole una mano de cal con hisopo a todas las paredes de La Casa Blanca, y logró concretar la construcción de esa obrita, consistente en levantar un muro de mil kilómetros.

Míster Trump, le contó que el propósito de esta obra, es impedir el paso de los mexicanos, por feos, y eso requiere la construcción de un muro bien hecho, con buena mezcla, y por tanto prefiere que la ejecuten obreros pastusos.

La negociación se basó en tres puntos primordiales: cumplimento, economía y calidad.

Primera condición, los obreros y albañiles sean llevados desde Pasto, porque acá no le tenemos pereza a trabajar días, noches y festivos, lloviendo o haciendo sol.

El pago lo hará el gobierno estadounidense, en efectivo y semanalmente, nada de cuentas de cobro; porque si eso es igual a Colombia, los contratistas se quiebran. Le contó por ejemplo, que en Samaniego, ya concluyó un teatro hace cinco años, y es la hora que no le han pagado un peso. Eso quiebra a cualquier empresario.

Ante la exigencia de que se garantice que nadie pase de un lado a otro, el Buchón, le exhibió una maqueta del “Puente del Chorizo”, un elefante blanco por donde no pasa nadie, ni de allá para acá ni de acá para allá. Este argumento, convenció por completo al gringo.

Siendo así, se prepara la mano de obra pastusa a levantar el gran muro de la infamia. El ladrillo, lo suministrara Álvaro Agreda, porque ese ladrillo cuadrilongo, es bien cocido y parejito. Las obras de demolición, estarán a cargo del maestro Telmo Rúales, un duro para demoler con maceta lo que sea.

Llevarán la volqueta marca Dodge, modelo 55, llamada “La dama gris”, y a pegar ladrillo que da miedo maestro Raúl Guacas.

El Buchón, alista su batea, codal, hilo, palustre, bicicleta “Monark”, tres cajones de Gaseosa La Cigarra, y mil pesos de hallullas, para comenzar a hacer chambas y sentar las bases del muro de la infamia que costará un ojo de la cara a los gringos.

Pasará el tiempo, unos diez o doce años y volveremos a Pasto, a saber si por fin se ponen de acuerdo en el trazado de la carretera Pasto - Rumichaca, y sabremos por esas fechas, si por fin comienzan los trabajos de la carrera 27.

El presidente de Estados Unidos no quiere ni ver ni oír, contratar con consorcios de ingenieros colombianos, por los escándalos, y prefiere hacerlo con los maestros de obra y albañiles rasos, son quienes meten la ficha, hacen las obras y los peor pagados.
Domingo 5 de Febrero de 2017


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