Salud sin financiación

Visión de mujer
Por Elsy Melo Maya

El pasado viernes entró en vigencia la Ley Estatutaria de Salud 1751 de 2015, la cual ambiciosamente pretende garantizar ese derecho fundamental y que los colombianos tengan acceso a todos los servicios médicos, con excepción de aquellos que con la participación de  sociedades científicas y  sectores de la salud, se determinó  excluir después de un riguroso análisis. 

Es decir, que las limitaciones denunciadas por los pacientes en cuanto  a la formulación de las mismas “pastillas” para todas las patologías, terminarían, pues los médicos en adelante podrán formular de manera autónoma y con base en su criterio. Se espera que el gremio actúe con la responsabilidad necesaria frente a su paciente, pero igualmente frente al sistema.

Como suele ocurrir con tantas normas existentes, la pregunta no se deja esperar ¿Será esta la solución frente a la crisis que vive el Sistema de Salud? No se trata de negar las dificultades que  enfrenta un paciente para lograr una oportuna y adecuada atención, pero aunque lo más fácil es limitarse a cuestionar  el pésimo servicio y/o supuesto enriquecimiento ilícito por parte de las EPS’s e IPS’s, existen claras evidencias de situaciones que de manera progresiva, incrementan el costo en la salud y deben ser analizadas. 

Es el caso de los fallos de tutela absolutos y sin límite alguno, emitidos en muchas ocasiones, pensado más bien en pecar por exceso frente al paciente. Es claro que todos los actores del sistema deben actuar con conocimiento y aplicando los controles y límites de manera rigurosa, si de verdad  se pretende garantizar un efectivo servicio  para todos los colombianos.

Adicionalmente y por mas normas que se dicten, tampoco habrá recursos suficientes si se continúa con la estafa que los mismos usuarios realizan, por ejemplo: aquellos que teniendo las facilidades económicas, aparecen con nivel 1 o los pacientes de alto costo que toman su enfermedad como la oportunidad de hacer negocio con la reventa de los medicamentos que reciben, por solo nombrar las prácticas más comunes. 

Es decir, la corrupción entre los usuarios existe y afecta gravemente la estabilidad del sistema tantas veces cuestionado. La ley es un avance, ¿pero está garantizada su financiación? Es el gran interrogante.
Febrero 20 de 2017

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición de este medio digital.