Falleció el ingeniero Antonio Saavedra Casanova

Este jueves en horas de la mañana falleció el ingeniero sandoneño agrónomo Antonio Saavedra Casanova en el Hospital Universitario Departamental de la ciudad de Pasto.

El profesor Sofonías Rodríguez Montezuma indicó que Antonio Saavedra Casanova hizo parte de la familia conformada por el Señor Rafael Saavedra (QEPD) y la señora Laura Casanova, de la cual hicieron parte Elizabeth, Rafael, Mercedes, Álvaro, Aidé, Antonio y Margoth.

Antonio o “Toño”, como era conocido por los sandoneños, adelantó estudios primarios y secundarios en la Institución educativa Santo Tomás de Aquino de Sandoná y luego los superiores en la Universidad de Nariño, en dónde se graduó de ingeniero agrónomo a comienzos de la década de los 80s del siglo pasado.

Durante unos nueve años trabajó en Fusagasugá (Cundinamarca) en los cultivos de flores y luego regresó a su tierra natal en dónde continuó dedicado a la agronomía, como propietario de un almacén agropecuario ubicado en la carrera 4, barrio San Francisco.

El ingeniero Saavedra Casanova fue coordinador de la Unidad municipal de asistencia agropecuaria – Umata de Sandoná en dos oportunidades.

Desde muy pequeño demostró un gran talento para jugar al fútbol, inicialmente como marcador de punta por el sector derecho y luego como mediocampista.

El profesor Luis Rodríguez Pabón recuerda que Toño hizo parte de la escuela de fútbol que fundó Don Alberto Rodríguez Benavides (QEPD) y en su época de la juventud hizo parte de los equipos de Meléndez y Hernando Gómez, con quienes alcanzó tres títulos en los campeonatos interbarrios.

En 1979, cuando cursaba el sexto de bachillerato (en la actualidad el grado 11), Toño integró el equipo del Instituto Santo Tomás de Aquino que alcanzó el subcampeonato de los intercolegiados de fútbol, al perder en la gran final con la Normal de Pasto.

La nómina básica de este equipo la integraron Jaime Acosta; Antonio Saavedra, Honorio Benavides, Carlos Fajardo y Luis Rodríguez; Fernando Castillo (QEPD), Manuel Chicué y Henry Luna; Enrique Castillo, Alfonso Chamorro y Ángel Luna.

En el tiempo que adelantaba estudios en la Universidad de Nariño, fue llamado por los directivos del Deportivo Pasto (equipo aficionado para esa época) y durante tres años hizo parte de la nómina del equipo de la capital nariñense, destacándose por sus condiciones para manejar el balón y distribuir el juego con sus compañeros.

Uno de los últimos campeonatos que jugó Toño, fue el segundo torneo senior máster en 1998, antes de la intervención del estadio Cañaveral, con el equipo del Alianza, que tenía un uniforme negro y zapote, con el cual quedó campeón.

Fue tanta su afición por el fútbol que acompañó a su hijo Ricardo en los diferentes equipos en los cuales jugó, entre ellos en el torneo de colonias.

Su último mensaje publicado en su cuenta de Facebook el 8 de marzo, se lo dedicó a sus hijos: “No importa la edad que mis hijos tengan… Siempre los amaré, los cuidaré como si fueran mis bebés! Aun cuando ya no tenga fuerzas! Porque los amo más que mi propia vida”.

El profesor Sofonías Rodríguez Montezuma en su cuenta de Facebook escribió: “Dios llamó a otro de sus hijos. Esta vez Antonio Saavedra Casanova se nos anticipó en el camino sin retorno. Queda el grato recuerdo de un gran profesional, un amante de la cordialidad y el buen humor, pero sobre todo portador del amor que el Señor le enseñó para quienes hacen parte de su familia. Toño, siempre nos quedaremos con tantos momentos que felices compartimos e su casa paterna. Hoy descanse en paz.”

Su velación se realizará este jueves en la casa de la familia Saavedra Casanova, ubicada en el barrio Hernando Gómez.

Nuestras voces de pesar para su esposa Sonia Burbano, sus hijos Claudia, Ricardo y Melissa, su madre Laura, sus hermanos Elizabeth, Rafael, Mercedes, Álvaro, Aidé y Margoth, sus familiares y amigos.

Paz en la tumba de Antonio Saavedra Casanova.