La participación y la comunicación claves de la convivencia

Luego de publicar unas noticias en este medio digital, incluida la victoria de etapa de Fernando Gaviria, salí a la vereda San José, ubicada en el corregimiento de Santa Rosa, a 8 kilómetros de la cabecera municipal de Sandoná, en la vía Circunvalar Galeras que comunica a “la ciudad dulce” con San Juan de Pasto.

El objetivo era conocer de cerca el funcionamiento del Comité de Integración Galeras - CIGA - que en esta jornada adelantaba una asamblea municipal, con presencia de campesinos y campesinas de los municipios de Sandoná, Yacuanquer y Pasto, los coordinadores departamentales de esta organización y una invitada especial del Comité de Integración del Macizo Colombiano - CIMA.

A la entrada de la escuela de la vereda San José, y luego de saludar a varios asistentes, me encontré con el coordinador de la Umata de Sandoná Julio David Cordovilla y la lideresa Aida Cabrera, que llegó de San Pablo, Nariño, como invitada especial por ser parte del CIMA. Intercambiamos algunos temas relacionados con el proceso que adelanta el CIGA en los tres municipios y el interés que otros actores de los municipios de Nariño, La Florida, Consacá y Tangua se involucren en el mismo.

En seguida pasé al patio y la coordinadora de la asamblea Margoth Jurado me invitó a dirigirme a los asistentes, razón por la cual resalté la importancia del proceso, de la realización de la asamblea, de recuperar los saberes ancestrales, entre ellos las comidas y bebidas con base en el maíz, la reflexión en torno al modelo de educación, si es para la competencia o para la convivencia y sobre recuperar una vieja práctica de nuestros ancestros: el trueque de alimentos.

En desarrollo de la agenda la coordinadora organizó varias mesas temáticas: Tierra y territorio, Mujeres, Economía propia, Jóvenes, Formación campesina y Paz, en las cuales los participantes identificaron problemas de su territorio y sus posibles alternativas de solución. Al finalizar esta actividad los 150 asistentes participamos en el almuerzo comunitario.

Cada uno de los asistentes empezó a hacer fila con su plato y su cuchara para recibir la sopa, en este caso las encargadas de preparar los alimentos, sirvieron sancocho, como es tradicional en nuestra cultura sandoneña. Como no llevé plato, ni cuchara, ni vaso, muy gentilmente la señora Margoth Rodríguez, coordinadora del CIGA en Sandoná, me prestó un plato y una cuchara y luego de hacer la fila respectiva recibí el sancocho. Posteriormente hicimos la cola para recibir "el seco", como se conoce al complemento de la sopa, es decir arroz, con yuca y pollo y el jugo. Luego de lavar estos utensilios los devolví a sus propietarias.

Aprovechando el período posterior al almuerzo, entrevisté a la profesora Margoth Jurado y a la profesora Aida Cabrera, con quien dialogamos sobre los objetivos de la organización social y en concreto de la asamblea relacionado con la socialización del Territorio campesino agroalimentario del Galeras y sobre las actividades que se adelantarán en los próximos días, la primera en Yacuanquer a finales de mayo y la segunda en Sandoná el 23 y 24 de junio, en las cuales se realizará el lanzamiento oficial del “Territorio campesino agroalimentario”.

En seguida los asistentes participaron en la socialización de los resultados de las mesas temáticas o de las comisiones, como las denominaron los organizadores de la asamblea.

Fue una jornada de nuevos aprendizajes sobre participación, comunicación, convivencia y en el caso del almuerzo de igualdad y de cambio de costumbre, cuando todos, especialmente los hombres, estamos acostumbrados que las mujeres nos sirvan a la mesa y luego recojan los platos, propio de un sistema patriarcal y de una sociedad machista.