Ser madre…

Visión de mujer
Por Elsy Melo Maya

Tengo la fortuna de contar con una Madre excepcional y comparto plenamente que se reconozca su labor, dedicación, responsabilidad, compromiso y sobre todo, el amor incondicional por sus hij@s, claro está, si se trata de una verdadera Madre, porque malos ejemplos de mamás biológicas que avergüenzan, se conocen todos los días.

Pero así mismo debo manifestar, que esta clase de celebraciones como tantas que se realizan en el mes de mayo, no dejan de ser en una inmensa mayoría, simples imposiciones sociales que se prefieren cumplir y que producen excelentes resultados para el comercio. Si de reconocer la labor fundamental que una Madre de familia adelanta en su hogar y las repercusiones que en la sociedad tiene la formación que imparte, entonces el respeto por su dignidad e integridad debería ser constante y demostrarse con hechos permanentes y no con la simple rosa o el pastel que como regalo obligatorio le entregan en el Día de la Madre.

Las agresiones psicológicas, físicas y sexuales que se reportan diariamente contra la Mujer-Madre, nos llevan a concluir sin lugar a dudas, que las diferentes instituciones sean públicas o privadas y la sociedad misma, deberían preocuparse mucho más por transformar el verdadero sentido de celebraciones tan importantes como ésta, tratando de avanzar en su concepción, transmitiendo mayores compromisos hacia esa persona, que continúa siendo además, la responsable de la conservación de la especie humana.

Para los hij@s el mensaje es que la valoren todos y cada uno de sus días; nunca encontrarán en otra persona, sentimientos sin límite y compromiso total y desinteresado más grande que el que brinda una verdadera Madre. Por ello, el día que se decida celebrar su existencia, no puede convertirse como es usual, en el pretexto para que las familias terminen en riñas o accidentes fatales como consecuencia de la ingesta de bebidas alcohólicas; se trata de ofrecer al ser que les dio la vida, al menos un espacio de tranquilidad, de amor, de apoyo, de reconocimiento a una labor que nunca termina. Se trata de hacerle sentir lo realmente importante que ella es en nuestras vidas.

Para todas las Mujeres que merecen llamarse Madres, mis mejores deseos por su felicidad y que el Dios Todopoderoso las proteja y bendiga siempre.
Mayo 8 de 2017


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