Régimen no digno de imitar

Visión de mujer
Por Elsy Melo Maya

Continúo con otro escrito remitido desde Venezuela, tratando de comunicarse con el mundo, ante la represión existente contra la libre expresión de quienes se resisten a un régimen dictatorial, no soportan las injusticias y se atreven a divulgarlas. Y los comparto porque reflejan con sentimientos de dolor y angustia, la realidad que una inmensa mayoría de seres humanos está viviendo y porque los malos ejemplos en materia de gobiernos que dicen favorecer al pueblo, no pueden ser objeto de imitación y mucho menos en nuestro país.


“En Venezuela actualmente, podemos afirmar que un tema preocupante es la deserción escolar, tanto a nivel de la Educación Básica y Media como en las Universidades y esto ha sido de manera exponencial. A 2012 las cifras del Ministerio de Educación, hablaban de una deserción cercana al 11% de la población estudiantil y a finales del año 2017 los grupos de investigación afirman que llegó al 50%. En este año por ejemplo, en la Universidad de los Llanos, se cerraron 3 carreras por carencia de estudiantes. Su estampida es dantesca; huyen porque se sienten solos, desamparados, sin oportunidades, inseguros y tristes; son jóvenes que han convertidos sus cotidianas celebraciones en dolorosas reuniones de despedida. Y son un sinfín de causas, entre ellas el precario servicio de comedores, anteriormente prestado por las instituciones educativas de modo insigne, pero que hoy dejan mucho que desear.

El deterioro del país es tan avanzado que ya no hay partidas presupuestarias ni para alimentar al pueblo, o tal vez ese sea el fin ulterior de un estado Socialista-Comunista disfrazado de Estado de Derecho. El mantener a un pueblo entre ingenuo e ignorante, parece ser la estrategia para así lograr el objetivo. La deserción no solo está limitada a los estudiantes de entre 13 y 17 años, ni a los universitarios, quienes se han visto en la imperiosa necesidad de salir a las calles a pedir trabajo o a pedir limosna, para poder ayudar a sus padres al sustento del hogar, sino que está a todo los niveles, profesores y maestros, directivos, personal de mantenimiento, y en fin… Sólo quedan los pasillos vacios y patios del receso, hambrientos de risas, de gritos, de primeros besos y peleas entre chiquillos, esperando que algún día vuelvan a ellos y empiecen de nuevo a tejerse miles de historias. “Paola Ocampo- Abogada colombo-venezolana.
Febrero 19 de 2018

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición de este medio digital.