El biólogo Jorge Rubiano se refiere a la consulta popular de Cajamarca, Tolima

El biólogo Jorge Rubiano integrante de la Corporación Ambientalista Semillas de Agua participó en la II Plataforma departamental multinivel, que se realizó la semana pasada en la ciudad de Pasto, en el marco del programa de Gobernanza Territorial ConSentido Público, con una conferencia sobre la evaluación de los efectos del cambio climático.

Aprovechamos la visita del profesional de la biología para tratar el tema del proceso de consulta popular del municipio de Cajamarca (Tolima), realizado el 26 de marzo de 2017, mediante la cual 6.296 personas votaron en contra del proyecto minero denominado La Colosa que adelantaba la multinacional Anglogold Ashanti, teniendo en cuenta que Semillas de Agua, fue de las organizaciones que hicieron parte activa de este proceso.

¿Cuéntenos cómo adelantaron el proceso de consulta popular en Cajamarca?

En Cajamarca se estaba planteando uno de los proyectos de minería a cielo abierto más ambicioso en Los Andes de Colombia. Un proyecto de minería a cielo abierto para la explotación de oro y otros minerales a cargo de la multinacional Anglo Gold Ashanti.

Proyecto que se constituye en un riesgo para la vida de muchas poblaciones que dependemos de los bienes y servicios que proveen ecosistemas de alta montaña, como son los bosques y páramos, donde se había planteado el proyecto.

Cajamarca, creemos nosotros, que es el esfuerzo de muchas organizaciones e instituciones, no solamente de Colombia, sino fuera del país, lograron hacer entender a la población en general de que la minería no distribuye beneficios, como si lo puede hacer la agricultura

Cajamarca es un municipio de vocación agrícola y la norma en Colombia es muy clara y dice o establece que proyectos que atenten sustancialmente con cambiar la vocación productiva y ambiental de un territorio procede la consulta popular, entonces en Cajamarca se hizo un ejercicio ciudadano de consulta popular, donde más de 6 mil ciudadanos agricultores, campesinos, la mayoría, salieron a decir no al proyecto minero.

Es una decisión transcendental a nivel del país, a nivel de la región y en este momento estamos avanzando a que esa decisión popular de la ciudadanía de Cajamarca se adopte en el Esquema de Ordenamiento Territorial como una prohibición tácita a cualquier tipo de minería que atente realmente contra toda la estructura productiva y de generación de bienes y servicios de este municipio del centro del país.

¿Qué repercusión ha tenido en el Ministerio de Minas y Energía, en el tema de licencias?

Yo creo que la repercusión de las consultas populares, y específicamente la de Cajamarca, es un llamado de atención a varias situaciones. Las decisiones en términos que se hace o no en el sector minero de Colombia poco o nada tiene en cuenta a la ciudadanía, ni siquiera municipios. No hay espacio realmente para una concertación con niveles de información, dónde la ciudadanía pueda entender previamente los riegos o beneficios de un proyecto de esta categoría.

Nosotros en Cajamarca lo que aplicamos el principio de prevención y precaución que está constituido en nuestra ley ambiental, derivado a las fallas; no habido realmente una información concreta sobre los escenarios de impacto de ese proyecto, al menos nivel de quienes autorizan ese tipo de concesiones.

Por eso nos parece supremamente importante que se debe definir que las consultas populares son mecanismos viables, establecidas en la Constitución Política del 91,donde la soberanía radica fundamentalmente en el pueblo; la consulta popular en Cajamarca es un ejemplo concreto que cuando la institucionalidad no da garantía, la ciudadanía tenemos que movernos a través de los mecanismos de participación con el fin de definir el futuro de nuestra región.

¿La logística del día de las elecciones la financió la Registraduría?

Hay una percepción que las consultas populares las tienen que costear los municipios, pero hay una decisión constitucional en la cual se obliga a la Registraduría Nacional financiar este ejercicio. La consulta de Cajamarca fue financiada totalmente por esta entidad.

¿Cómo hicieron para financiar la consulta popular?

La consulta popular, cuando es de origen ciudadano, es un reto en términos de llamar a la población a votar conscientemente. Esas 6 mil personas que en su mayoría mujeres agricultoras, a quienes agradecemos la decisión que tomaron, porque salieron a votar sobre la base de una información científica, relevante, concreta.

Para conseguir los recursos nos tocó hacer mingas a todos; desde el transporte, la comida, talleres, giras, traer expertos internacionales en temas de minería a cielo abierto; el esfuerzo fue mayúsculo y aquí hubo apoyo de muchas entidades, entre ellas universidades. Las consultas populares son supremamente importantes, pero requieren un apoyo, porque requieren trabajar bastante la capacidad y la información a la gente y los medios de comunicación son relevantes.

¿Cuál es el mensaje para la comunidad de San Lorenzo, Nariño, que en la actualidad adelanta un proceso de consulta popular para oponerse a la megaminería?

El mensaje que queremos enviar desde Cajamarca es básicamente que valoren, que piensen que tipo de vocación es la que queremos desarrollar en nuestros territorios. Si queremos desarrollar una actividad agropecuaria que genera muchos más empleo que la minería, como lo corroboran los estudios de la Contraloría General de la República. La actividad agropecuaria es un factor importante del desarrollo en Colombia.

Queremos una actividad que distribuya beneficios a nivel de alimentación y de empleo o queremos una actividad minera donde los beneficios no le quedan realmente ni a los municipios, ni a los departamentos, ni a la nación; hay una inequidad en términos de la distribución de regalías.

Les recomendamos leer los informes de la Contraloría. Son estudios serios, científicos de economistas, de expertos en el tema, donde demuestran, desde hace mucho tiempo, que la minería en Colombia ha dejado más pasivos que progreso y eso es relevante en la toma de decisiones de cualquier proyecto a nivel municipal o regional.

Rubiano destacó el desarrollo de la II plataforma multinivel en la que, de manera participativa, se realizan ajustes a los esquemas de ordenamiento territorial en cuatro municipios nariñenses: Sandoná, Consacá, Ancuya y Linares.